domingo, 15 de agosto de 2010

Bombones de sandía (receta baja en calorías)

Una vez más confieso que algo que me vuelve tremendamente creativa y que aumenta mis ganas de estar en la cocina es tener algo que realmente tengo que hacer, una obligación, de las que no me gustan. Estos bombones son el resultado de uno de esos momentos. La sandía es una fruta llena de sabor y agua y pensé, dado que la utilizo en muchos platos de verano y dietéticos, por qué no darle otra textura. Estos bombones son muy fáciles de hacer y seguro divierten tus platos y a tus comensales.

Ingredientes:

Sandía sin pepitas
agar agar (una cucharada de café, aunque depende de la cantidad de sandía)
utensilios: una jeringuilla, unos moldes de bombones

Lo primero es quitar las pepitas de la sandía, aunque ahora hay una sandía con unas pepitas blandas que se pueden comer sin problemas o triturar sin que queden molestos trocitos duros. Una vez sin pepitas, tritura la sandía con una batidora. 
Pon un cazo al fuego y calienta el jugo de la sandía, no dejes que hierva. Vierte la cucharada de agar agar y remueve para deshacerlo bien. No dejes que llegue a hervir, cuando 'humee' el líquido, retira del fuego.
Con rapidez para que no espese demasiado y te sea más difícil, rellena los moldes. La jeringuilla es porque los moldes de bombones son muy pequeños y así no hay problema de no verter bien el líquido de sandía. Deja enfriar y ponlos en el refrigerador sin desmoldar. Utilizalos para decorar platos o para darle una nueva forma a tus frutas. Piensa que esto se puede hacer con cualquier fruta: si la fruta tiene mucha fibra o es densa (con poca agua) deberás, mejor, licuar la fruta, más que triturarla con batidora.

Coste: barato
Tiempo: menos de 15 minutos
Dificultad: ¿difícil?

¡Bon profit!

3 comentarios:

luisa dijo...

Pues te han quedado geniales. Felicidades. Un saludito.

Domi dijo...

me parece una buenísima idea, para comerlos tal cual o para adornar ensaldas. Me gusta y lo pondré en práctica seguro.

Karoleta y Quesoy dijo...

Gracias Luisa y gracias Domi por vuestros comentarios.
Lo cierto es que son una forma diferente de tomar cosas normales en nuestra mesa. Y si, son decorativos, divertidos y diferentes, por lo que os animo a hacerlos.
Saludos y ¡a disfrutar!